Cómo realizar un buen vídeo tutorial para los clientes

Cómo realizar un buen vídeo tutorial para los clientes

Existe toda una lista de tipos de vídeos promocionales que una empresa puede realizar tanto para los clientes como para los propios miembros de la compañía y los trabajadores. Uno de los más destacados son los vídeos tutoriales o los vídeos con indicaciones, que ayudan a los clientes a aprender a utilizar el producto, montar o construir algo con él, darle un uso que antes se desconocía y mucho más. Gracias a los vídeos tutoriales se evita que el cliente pueda estar decepcionado con el producto, se le ayuda a conocerlo más a fondo y se completa la información aportada para con este. Por ejemplo, si una empresa vende una estantería que el cliente debe montar por su cuenta, no vendría nada mal realizar un vídeo tutorial para enseñar todo el proceso de montaje.

A continuación veremos más a fondo los pasos a seguir para realizar un buen vídeo tutorial dirigido a los clientes, además de las diferentes alternativas que existen y de algunos trucos relacionados con esto que podrán ayudarnos a lograr el éxito y la fidelización del cliente mediante el vídeo.

Tipos de vídeo tutoriales y diferentes ideas entre las que elegir

La principal diferencia entre un vídeo tutorial o cualquier otro promocional es el plano y la forma de dar las indicaciones. Por ejemplo, en el vídeo tutorial podemos hacer un plano general en el que se vea a un empleado que explique los pasos a seguir para aquello que queremos enseñar a nuestro cliente o usuario. También podemos optar por mostrar una mesa desde un plano superior en la que solo se vean las manos del empleado, dando las indicaciones y los pasos para hacer aquello que deseamos. En caso de que un vídeo tutorial de este tipo no convenza o se busque otro formato y otro tipo más atractivo y llamativo, podemos recurrir a realizar un vídeo tutorial con métodos como la animación o el Motion Graphics. Diferentes técnicas para contenido audiovisual y multimedia que pueden ser muy útiles a la hora de elaborar tanto vídeos promocionales variados como los propios tutoriales.

Lo importante a la hora de elegir la tipología idónea para ello es que sea atractivo para el cliente o usuario, que se vuelva entretenido y didáctico, que cumpla las funciones del tutorial y a su vez satisfaga las necesidades para las que ha sido creado, que en este caso sería enseñar la utilización o el montaje del producto en sí.

 Video tutoriales en Madrid

Primeros pasos para la creación de un tutorial profesional

Como en cualquier proceso creativo o en la elaboración de cualquier contenido multimedia, el primer paso será la planificación. Todo parte de una idea, que es la base sobre la que se sustenta el proyecto. A partir de ella elaboraremos el tutorial. Hay que tener muy claro los diferentes elementos que lo componen, como el tema que trata o aquello que enseña al cliente en cuestión, el objetivo por el que desarrollamos el vídeo, de qué forma lo vamos a llevar a cabo, así como el método de enseñanza que utilizaremos. Para asegurarnos de que llega a cualquier tipo de clientes y usuarios, lo mejor sería incluir subtítulos, además de sonido, e incluso opciones en distintos idiomas. Además de todo ello, será importante tener claro qué aportará el vídeo tutorial al cliente, y no solo lo que le explicará. Una vez se tengan todos estos elementos claros, procederemos con la creación y el desarrollo del guion.

El guion recoge todo lo que sucede en el vídeo, y no solo lo que se dice o cuenta. Este paso es muy importante y no se puede obviar ni omitir, pues nos dará todas las pautas a seguir a la hora de ponernos a grabar y editar el vídeo tutorial. Para elaborar el guion correctamente debemos comenzar con una introducción en la que se explique brevemente el motivo del vídeo y lo que se va a proceder a contar. En dicha introducción podemos nombrar el producto, la marca, los elementos que lo componen y todos los datos que sean relevantes para el motivo del vídeo. Todas las explicaciones y todo el guion, tanto de la introducción como del contenido, deben ser lo más claras posible, para que se entienda bien y no de lugar a confusiones ni errores.

La forma en la que se explica algo en un tutorial es muy parecida a la forma en la que se habla de una receta de cocina en un programa de televisión o incluso a la forma en la que se da clase a una serie de alumnos. Procura organizar bien todo el guion para que a la hora de explicar el contenido del tutorial siga un orden y no haya vueltas atrás ni pasos ciegos. El cliente seguirá tus pasos para utilizar o montar el producto en sí, así que es importante que sienta que lo está logrando y que obtenga el resultado que le hemos prometido al inicio del vídeo.

Si dejas la puerta abierta a preguntas, dudas o interpretaciones libres, puede que el tutorial no resulte efectivo e incluso sea contraproducente, liando y confundiendo aún más al cliente y enfadándole. En este caso perderíamos su atención y su fidelidad de marca, perdiendo mucho más que a un cliente, ya que no nos recomendaría, no realizaría futuras compras e incluso podría hablar mal de nuestra marca o de nuestro producto. Por todo ello, la explicación y su claridad es tan importante. Una vez finalizado el tutorial, procederemos a concluir el vídeo y despedirnos amablemente.

 

Grabación, edición y publicación de un tutorial para los clientes

Tenemos todo claro, tenemos el guion elaborado y solo nos falta ponernos a grabar para posteriormente realizar los últimos pasos. La grabación puede realizarse de muchos métodos diferentes. Más arriba hemos nombrado el plano general o el plano detalle, en el que solo se verían las manos. Siendo un tutorial, lo más cómodo tanto para nosotros como para el espectador es que la cámara siga un plano fijo, aunque no vendría mal hacer un cambio de perspectiva o cámara y un zoom en momentos concretos, para obtener el plano detalle deseado. Todo ello dependerá de la necesidad del tutorial y de las exigencias anteriormente marcadas y planteadas, apuntadas incluso en el guion. En caso de ser un tutorial sobre un programa de software o similar, la grabación se realizaría con un programa que grabe la pantalla.

Realización de tutoriales en vídeo

La edición, al igual que la grabación y prácticamente todo el tutorial, debe hacerlo un profesional o experto en la materia, ya que es contenido que se dirige de forma directa a los clientes y debe mostrar una imagen total de seguridad, confianza y profesionalidad. Una vez que esté la edición terminada y exportada, llegará el momento de publicarlo. Siendo el tutorial de una empresa dirigido a clientes hay muchas formas de llevarlo hasta el espectador. Por ejemplo, podemos subirlo a plataformas de vídeo online, como YouTube, o podemos colgarlo en la página web de la empresa o el producto en cuestión. Las redes sociales nos ayudarán a llevarlo hasta el cliente.

En caso de ser un tutorial muy importante para el cliente, podemos incluirlo en un CD dentro del producto en cuestión o incluir el enlace al vídeo en el manual de instrucciones o la información sobre el producto en la web.

Y estos son los pasos para la creación y el desarrollo de un vídeo tutorial, pensado para una empresa y dirigido hacia sus clientes. En caso de que el espectador o el receptor no fuera un cliente sino un empleado u otra empresa, el proceso sería similar. Lo que cambia es la forma de hablar, el guion y cómo se explica el contenido, más allá de la técnica utilizada o la forma de publicación.