Destacando con un vídeo animado ¿Es rentable?

Destacando con un vídeo animado ¿Es rentable?

Los contenidos audiovisuales, los vídeos corporativos de todo tipo, han demostrado ser la mejor herramienta de marketing online: mejoran el posicionamiento SEO de la página web y la marca, atraen un mayor tráfico hacia el website, permiten su difusión a través de diferentes plataformas y pueden llegar a convertirse en virales gracias a que son capaces de aprovechar la interactividad de los usuarios que pueden comentarlos, marcarlos con un “me gusta” y difundirlos una y otra vez a través de sus redes sociales favoritas generando así un efecto en cadena. El resultado final es incuestionable: mayor visibilidad que se traduce en un incremento de las ventas.

El uso del videomarketing aporta por lo tanto un valor añadido a tu empresa o marca sin embargo, su rápida adopción por parte de un número cada vez más elevado de compañías obliga a la búsqueda de nuevas estrategias que mantengan esa posición privilegiada. En este sentido, el vídeo animado se convierte en un nivel más elevado que garantiza destacar entre una competencia cada vez más feroz.

Es cierto que los vídeos animados suponen un coste sensiblemente más elevado, pero también garantizan una mayor originalidad destacando por su innovación y su capacidad para impactar en la retina del espectador.

Motion Graphics es la técnica empleada para la realización de estos videos animados. Básicamente consiste en una grabación audiovisual o animación digital capaz de generar en el espectador la ilusión de movimiento a través del uso combinado de imágenes, títulos, fotografías y un amplio abanico de colores y diseños. Así, y de forma literal, el motion graphic es una “animación gráfica multimedia en movimiento” cuyos resultados finales son imposibles de igualar con un vídeo “vivo”.

La originalidad e innovación que ofrecen el video animado permite a la empresa destacar entre el resto y, como decíamos, causar impacto e interés en quien lo visualiza. En consecuencia, el video animado no puede ser visto como un gasto, si no como una inversión altamente rentable que atraerá a una mayor clientela potencial y por tanto, incrementará el volumen de negocio.